domingo, 21 de octubre de 2018

Día 51: Huyendo

Desde hace ya varios días se están sucediendo noticias sobre las caravanas de gente que, por miles, buscan salir de Honduras para llegar a Estados Unidos. En España quizá no bombardeen demasiado con esto (no son venezolanos, así que están en un interés menor), pero aquí desde luego es un hecho muy significativo, y que ciertamente da que pensar.

A mi padre le parece esto una estupidez cuando lo hemos hablado en la llamada de hoy, y yo pienso, ¿hay alguna otra salida cuando no tienes nada más? Hasta qué punto debe llegar la necesidad cuando todo esto parece algo viable. Pero esto es algo que no se puede ver sentado desde España por televisión; hay que verlo en directo: ver la necesidad, la inseguridad, y entonces comprender que morir en el camino no sea tan mala idea si hay algún chance de sobrevivir lejos de aquí.

Resignarse es un lujo que nos podemos permitir en los países desarrollados, pero no aquí ni en sitios similares, donde la vida de por sí no vale nada.


PD: hoy ha sido un día casero bastante insulso, de ahí que la reflexión de hoy sea más densa.

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